Buscar empleo en el siglo XXI

Conseguir empleo en este nuevo siglo es, precisamente, todo un trabajo. Atrás quedaron aquellas épocas en que únicamente la redacción de un currículum vitae y el tener un “conocido” en la empresa de nuestro interés eran las condiciones necesarias para acceder a una posición laboral.

Hoy las cosas han cambiado significativamente: los anuncios laborales ya no están en los clasificados de los periódicos, el hablar inglés ya no es un “plus” sino un punto de partida y el manejo de la tecnología es tan elemental como saber leer y escribir.

Asimismo, con el advenimiento de la globalización y su consecuente rompimiento de fronteras entre países, hoy un profesional cuencano puede ofrecer sus productos y servicios en cualquier parte del mundo. Y, de la misma manera, también profesionales extranjeros ya se encuentran trabajando en línea en algunas empresas de la ciudad.

En este nuevo escenario de interconectividad, así como se abren nuevas oportunidades para nuestros jóvenes, también emergen amenazas antes las cuales debemos estar preparados. En otras palabras, el mercado laboral nunca antes ha sido tan dinámico.

Hoy las ofertas de trabajo de las empresas se promocionan en portales de internet como multitrabajos o porfinempleo; incluso, hasta el gobierno ecuatoriano gestiona sus vacantes a través de una plataforma similar llamada “socioempleo”. Si bien todavía no desaparece la “hoja de vida” tradicional, nuestra forma de existir en el mercado laboral es a través de un perfil en la red social LinkedIn.

Pero quizá el cambio más significativo radica en que ahora las organizaciones no solo se limitan a evaluar la información que tú eliges y presentas al futuro empleador. Hoy los seleccionadores de personal durante el proceso de contratación “rastrean” tu huella digital en Google y redes sociales; y analizan todas tus otras cualidades y defectos que -siendo de tu vida privada- podrían incidir en el desempeño laboral.

Finalmente, así como ha cambiado la estrategia también ha cambiado el objetivo. Según el Foro Económico Mundial, el 75% de las profesiones del futuro aún no existen y el mercado laboral cambiará más en los próximos cinco años que los últimos cien. Asi, en poco tiempo empezaremos a ver que las empresas requerirán científicos de datos, brokers de redes sociales, electromédicos o ciberasesores financieros. En este escenario, si el gobierno, la academia y la empresariado no ponen esta realidad su agenda a corto plazo, podemos estar expuestos a una profunda crisis por falta de competitividad de nuestros talento humano.

El trabajo, como la energía, no se destruye… se transforma.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.